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domingo, 13 de septiembre de 2015

[Testimonios] Venezolanos en el exterior - Maheka Carella

En esta oportunidad, damos la bienvenida a Maheka Carella, venezolana radicada en Galicia, España, quien nos narra su emotiva experiencia como emigrante. 



«Hay quien cree que quienes nos fuimos pasamos página y por eso nos duelen menos determinadas realidades pero se equivoca. Generamos un doble sentimiento que es, además, tremendo. Sufres por quienes quieres y están allí pasándolo mal por la incapacidad de cuatro avaros y de paso generas una especie de culpabilidad (absurda) porque tu vida es diferente».

Imagen de Betanzos


Nombre:  Maheka Carella (¡Mahe para los amigos!).
Edad: 39 años.
Profesión: Relacionista Industrial.
Nivel de estudios: Universitario.
Lugar de nacimiento: Caracas – Distrito Capital (pero viví la mitad de mi vida en Puerto La Cruz).
País de residencia: España.

¿Cómo nace la idea de emigrar? 
Nace como una necesidad de acabar con la inconformidad que me producía un entorno cada vez más irracional. Nace en el mismo momento en el que razonas que la vida, allí (en Venezuela), puede valer muy poco. Tan poco como unos lentes de sol. Como se lo plantea cualquier otro matrimonio joven, nace de una perspectiva de futuro, de familia y de bienestar que consideras merecida y sin embargo ves negada.

¿Trabajabas en el momento de tomar la decisión de marcharte?
Sí, y trabajé hasta poco antes de mi viaje a España. Muchos me dijeron que me arrepentiría pero no me costó demasiado dejarlo. Trabajar para la industria petrolera, vivir la convulsión que supuso el paro petrolero y ver posteriormente la "Nacionalización" de la industria me demostró que yo no encajaría en esa "nueva" estructura. 

¿Te costaba encontrar trabajo en tu área? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Nunca tuve problemas para emplearme. Todo lo contrario, tuve la oportunidad, como tantos otros paisanos, de compaginar estudios y trabajo lo que me permitió entrar al mercado laboral bastante pronto y hacer carrera dentro de mi área. Las condiciones económicas, en mi caso, siempre fueron las ideales. 

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera de Venezuela?
Es un cambio de paradigmas pero sin dudar, ocho años después, valoro la experiencia como altamente positiva y respeto muchísimo las razones que exponen tanto quienes se quedan, como quienes marchamos. 
Para mí todas son válidas. Hay quien emigra por mejores oportunidades laborales, hay quien lo hace por dinero, otros simplemente por explorar otros territorios sin mayor pretensión. Hay quien emigra buscando tranquilidad, buscando calidad de vida, bienestar. Hay quien se ha regresado con el mal sabor del fracaso. Otros seguimos insistiendo confiados en que, cualesquiera sean las circunstancias, estamos donde y como queremos estar.

¿Consideras que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en tu actual lugar de residencia?
Siempre se puede mejorar. En Galicia hay una frase muy recurrida que define muy bien ese carácter local: "No todo cabe en un saco". 
El entorno ideal, con las condiciones ideales, considero que es una utopía. Siempre que vivamos en sociedad y hagamos vida con miles y miles de semejantes está claro que no se podrá complacer a todo el mundo, todo el tiempo. Ese carácter ideal debemos gestionarlo nosotros mismos cada día con pequeños gestos aunque estamos de acuerdo con que el entorno debe auspiciarlo. España es, socialmente hablando, mucho más equilibrada y honesta.
Las condiciones laborales en España sufren, como en tantos otros países, una serie de trastornos que esperamos transitorios sin embargo es grato acabar con ciertos mitos que traemos aprendidos. Destacaría que todo trabajo es digno y justamente remunerado. También hay una constante promoción de los oficios que, además, forman una parte muy importante de la cadena productiva. 

¿Echas de menos Venezuela? Si es así, ¿qué es lo que más añoras? 
¿Con total honestidad? Echo de menos la temperatura del mar y determinados sabores. ¿Cuáles? Un coco bien frío, un jugo (zumo) enorme de parchita de esos mal colados con mucho hielo, una morcilla de Carúpano... La modernidad ha hecho que tengamos hallacas, arepas, ají dulce, cachapas (platos típicos venezolanos) y muchas otras delicias en nuestras mesas pero, como escribe Banana Yoshimoto en su libro "Un viaje llamado vida" (¡que recomiendo a ojos cerrados!): "Es lógico que un producto sepa mejor en el lugar de origen, pero me parece curioso el hecho de que ese sabor se arraigue en el cuerpo a modo de memoria".
A mis amigos de siempre, a mis colegas, a mi familia más cercana no los echo de menos. Muchos se han marchado también y a ellos y a los que aún viven allí, los tengo a un clic de distancia y eso me complace lo suficiente. 

¿Qué es lo que más te gusta de tu actual lugar de residencia?
Vivo en Betanzos, una ciudad pequeña del noroeste gallego de más de 800 años de fundada. Todo es interesante, todo tiene una historia, suceden cosas maravillosas, es bohemia, pintoresca y preciosa. La encuentro apacible, amable y absolutamente familiar. El tráfico no existe, se puede hacer todo caminando y con total seguridad. Lo primero que me llamó la atención cuando llegué, más allá de su arquitectura, es que en las puertas de las casas quedaba colgada la bolsa de pan que dejaba el panadero apenas al amanecer. Una rareza para quienes venimos de una vorágine como la venezolana. Una sorpresa para quienes no entendían que yo pudiese fotografiar algo tan cotidiano para ellos.

¿Y lo que menos te gusta?
Tiene las limitaciones de las ciudades pequeñas en cuanto a ofertas comerciales y oportunidades laborales, sin embargo está muy bien conectada con ciudades principales y sólo hace falta desplazarse apenas pocos kilómetros en cualquier caso.

Si las cosas estuvieran mejor, ¿te plantearías volver a Venezuela?
Por aquello de "nunca digas nunca" podría planteármelo pero no se vislumbra en los planes. 

¿Consideras positiva tu experiencia actual?
¡Sin lugar a dudas! Aquí llegamos mi esposo y yo con la vida en 6 maletas y la cabeza llena de ideas y dudas a partes iguales. Hoy tenemos dos hijos y un camino andado. Miro hacia atrás y repetiría cada paso, incluso cada tropiezo, por llegar hasta aquí. 

¿Vives con cierta frustración la actual situación venezolana? ¿Sientes impotencia y ganas de hacer algo por Venezuela desde tu actual residencia?
Hay quien cree que quienes nos fuimos pasamos página y por eso nos duelen menos determinadas realidades pero se equivoca. Generamos un doble sentimiento que es, además, tremendo. Sufres por quienes quieres y están allí pasándolo mal por la incapacidad de cuatro avaros y de paso generas una especie de culpabilidad (absurda) porque tu vida es diferente. Entras a un supermercado, a un hospital, a una farmacia, a un colegio público, a una gasolinera, entras a un baño público, subes a un autobús, las bolsas de pan colgadas en las puertas… y las comparaciones te persiguen. Da igual los años que pasen, no dejas de cuestionarte "¿porqué aquí si y allá no?". Entonces te das cuenta de que tu vida transcurre entre dos aguas, haciéndote preguntas incómodas y que tú sabes las respuestas pero, quieres creer que son otras. 

¿Hubieses pensado verte en esta situación hace algunos años? 
Es duro despertar un día sintiendo que no perteneces al lugar donde has crecido y que hiciste siempre tuyo, que no reconoces nada de lo que te rodea y que la idiosincrasia es una palabra larga pero rara porque ya desconoces su significado. Pues no, no lo habría pensado. Pasó así, como te lo cuento. 

Por último, un mensaje dirigido a quienes están pensando en la posibilidad de emigrar:
Para mí el hecho de emigrar no asegura el éxito, pero estoy convencida de que la clave está en saber lo que sales a buscar en tu nuevo destino. Si lo tienes claro ya puedes lidiar con climas extremos, con otros idiomas, con nuevos hábitos… que llevas ventaja en el camino. 
Yo hice una lista: "Lo que llevo/Lo que dejo", me sorprendieron los resultados. Una mitad eran paisajes, la otra mitad eran afectos… todo cabía en mi cabeza y en mi corazón el día del viaje; y hoy, tantos años después todo sigue intacto. Trabajemos en esa meta, preparémonos para ser los mejores embajadores que Venezuela haya podido tener, marquemos la diferencia, rescatemos el respeto que perdimos, tengámoslo con quienes nos reciben, y que cuando nos toque volver sea para retomar todo el sentimiento nacional que se perdió en el camino. ¡Ánimo Amador!

domingo, 30 de agosto de 2015

[Testimonios] Venezolanos en el exterior - Carolina

A Carolina la conocemos por sus valiosas reflexiones acerca del exilio venezolano, que ya han formado parte de este blog y que, seguramente, le han dado aliento a muchos para tomar la decisión de emigrar. En esta ocasión, el rol de Carolina es diferente. Ahora comparte con nosotros su punto de vista como emigrante, así como también nos brinda algunos consejos para poder sobrellevar el exilio con paciencia y determinación.  


«Mi vocación es educar y entre los proyectos que tengo aquí en España se destaca el de seguir educando así sea en la distancia; si eso contribuye a un mejor futuro para mi país (Venezuela), creo que será el mejor granito de arena que pueda aportar para un cambio sostenible en el tiempo».


Nombre:  Carolina. 
Edad: 36.
Profesión: Contable. 
Nivel de estudios: Universitario.
Lugar de nacimiento: Coruña - España.
País de residencia: España.

¿Cómo nace la idea de emigrar? 
Ante la situación que se vivía en Venezuela y a pesar de tener una situación laboral estable como profesora universitaria, mi esposo y yo decidimos marcharnos en procura de un mejor futuro para nuestra hija.

¿Trabajabas en el momento de tomar la decisión de marcharte?
Si, llevaba catorce años ejerciendo mi carrera como contador público y nueve años como profesora universitaria.

¿Te costaba encontrar trabajo en tu área? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No, el campo laboral de mi carrera era bastante bueno. Sin embargo y, debido a la inflación, las condiciones económicas eran pésimas; puedo incluso contar a modo de anécdota que tras nueve años trabajando como profesora asistente en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), mi fondo de jubilación hasta marzo del año 2014, hoy en día (agosto 2015), alcanzaría solamente para comprar una licuadora.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera de Venezuela?
De vivir, buena. Soy emigrante retornada española, ya que nací en España y retorné al país que me vio nacer. Sin embargo, la adaptación quizás ha sido un poco lenta, no es la misma cultura que me inculcaron mis padres y abuelos.
En cuanto a trabajo, puedo afirmar que en España las condiciones laborales son muy distintas a las que se encuentran en Venezuela, aunque, al menos en Galicia, ganando poco dinero se vive bastante bien en comparación con grandes ciudades como Barcelona o Madrid.

¿Consideras que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en tu actual lugar de residencia?
Sociales, definitivamente sí, cualquier país occidental hoy en día, –lamentablemente para Venezuela-, goza de mejores condiciones en términos de abastecimiento, salud, educación y sobre todo seguridad.
En términos laborales, España no goza actualmente de las mejores cifras o condiciones; quien piense que vendrá aquí con la misma comodidad laboral que se vivía en Venezuela se llevará quizás una desilusión, pero vale la pena, la experiencia incluso hace que uno se redefina como profesional, se experimenten nuevos talentos. Ante la experiencia migratoria uno se reinventa como ser humano.

¿Echas de menos Venezuela? Si es así, ¿qué es lo que más añoras? 
Sí, hay meses mejores, otros peores; también es cuestión de actitud: añoro a mi familia, los sabores, la gente. Me fui pensando en jamás regresar y a veces incluso siento que lloro a una Venezuela que no existe, como en los duelos, a veces me encuentro derramando lágrimas por un muerto.

¿Qué es lo que más te gusta de tu actual lugar de residencia?
La seguridad, el sistema de educación y la salud pública.

¿Y lo que menos te gusta?
Las diferencias culturales me han afectado más de lo que habría imaginado.

Si las cosas estuvieran mejor, ¿te plantearías volver a Venezuela?
Creo que esa pregunta resuena en todos los que hemos salido del país, sin embargo, racionalmente hablando, por ahora no me planteo regresar, pero no lo descarto. Como el refrán que dice “nunca digas nunca”.

¿Consideras positiva tu experiencia actual?
Toda experiencia deja un aprendizaje, así que sí, la mayoría del tiempo emigrar lo veo como una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

¿Vives con cierta frustración la actual situación venezolana? ¿Sientes impotencia y ganas de hacer algo por Venezuela desde tu actual residencia?
Sí, confieso que a veces el hecho de abrir mi nevera y ver comida me da remordimiento o simplemente salir a caminar por la noche tranquila me hace preguntarme en qué hemos fallado, sería irresponsable dejar toda la culpa en manos del gobierno. Venezuela, socialmente hablando, adolece de problemas que ha cosechado desde hace muchos años. Tal como decía Arturo Uslar Pietri, sembrar el petróleo: es una frase, desafortunadamente, sustantiva; el día que se haga verbo, el futuro venezolano probablemente sea otro.
Mi vocación es educar y entre los proyectos que tengo aquí en España se destaca el de seguir educando así sea en la distancia; si eso contribuye a un mejor futuro para mi país (Venezuela), creo que será el mejor granito de arena que pueda aportar para un cambio sostenible en el tiempo.

¿Hubieses pensado verte en esta situación hace algunos años? 
No, hace diez años ni se me habría pasado por la cabeza que hoy estaría viviendo en España.

Por último, un mensaje dirigido a quienes están pensando en la posibilidad de emigrar:
Que asuman el reto, no van a perder nada; por el contrario, ganarán en vivencias y aprendizajes. Por otro lado, probablemente puedan ayudar más al país desde lejos.-

jueves, 11 de septiembre de 2014

[Testimonios] Venezolanos en el exterior - Keyla Jaimes

Hoy he querido participar junto a todos aquellos que nos han acompañado en la sección "Venezolanos en el exterior" y "El exilio desde adentro", como narradores de sus vivencias y como lectores. Espero que disfruten de mi experiencia como emigrante venezolana radicada en Lugo, Galicia.

Nombre: Keyla Jaimes
Edad: 30 años
Profesión: Abogado
Nivel de estudios: Postgrado
Lugar de nacimiento: Caracas
País de residencia: Venezuela



«Mi deseo es que algún día, todos aquellos que nos hemos ido y aquellos que aún permanecen en Venezuela, podamos reconstruir las ruinas que quedaron de nuestro país y podamos verlo renacer,  juntos nuevamente.»


Fonte dos Ranchos.




Busto de Bolívar. Fonte dos Ranchos.

 
 
¿Cómo nace la idea de emigrar?
Una vez que me gradué y comencé a trabajar, el entorno que me rodeaba me estaba resultando hostil. El ambiente poco serio en los tribunales (salvo contadas excepciones), la falta de respeto dentro de los organismos públicos que frecuentaba, el desorden burocrático, la desinformación, la improvisación formaban parte de mi día a día. Por ende, me estaba sintiendo cansada, agotada de todo. Así que, transcurrido un tiempo y viendo que la situación no cambiaba, mi esposo (que trabajaba en un área totalmente diferente a la mía e, igualmente, estaba notando el deterioro del país en todos los sentidos) y yo nos detuvimos a reflexionar y decidimos: «Es hora de irse».

¿Trabajabas en el momento de tomar la decisión de marcharte?
Sí trabajaba. Tenía una cartera de clientes a quienes les dedicaba mi trabajo en el área de deberes formales empresariales.

¿Te costaba encontrar trabajo en tu área? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No me costaba encontrar trabajo, si bien es cierto que la ineficacia e inoperancia de los organismos públicos nos permitió a muchos adquirir experiencia, en muchos casos, a nivel "extremo": trabajar a deshoras; madrugar en los registros, ministerios, notarías; cargar encima miles de documentos por si se les ocurría añadir algún requisito más al trámite en el último minuto... y paro de contar. Desde luego que para el ciudadano de a pie, que tiene que trabajar, que no tiene tiempo que perder, los servicios de un abogado eran indispensables. Así que trabajo había y aunque las condiciones económicas no eran malas, tampoco daban para plantearse la idea de independizarse económicamente.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera de Venezuela?
Me siento agradecida. Aquí tenemos todo lo que jamás en la vida hubiéramos obtenido viviendo en Venezuela. Vivo sumamente tranquila, sin temores, sin paranoia. Eso no lo cambio por nada.

¿Consideras que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en tu actual lugar de residencia?
Muchísimo mejores. Contamos, además, con la suerte de vivir en una ciudad pequeña con una calidad de vida menos costosa que la existente en grandes ciudades. No nos falta nada, por fortuna.

¿Echas de menos Venezuela? Si es así, ¿qué es lo que más añoras?
Echo mucho de menos a los míos. Ha sido una de mis mayores debilidades como emigrante. También extraño muchas cosas: los plátanos maduros, los aguacates, los quesos, las areperas, el sushi, algunas frutas, la chicha de Parque Carabobo, las guacamayas que sobrevuelan los alrededores de la UCV, el Ávila rodeando a la ciudad...

¿Qué es lo que más te gusta de tu actual lugar de residencia?
La tranquilidad que impera. Cuando amanece con neblina espesa. El olor a pino que aparece y que perfuma al aire cuando se acerca el otoño. El otoño. Las castañas. El olor a leña de las calefacciones que hay alrededor. La comida (es una perdición). Lo bonito y arreglado que tienen todo. Lo mucho que conservan los sitios turísticos.

¿Y lo que menos te gusta?
Algunas personas tienen estrechez de miras. Es muy difícil introducir algo distinto en la cultura de aquí, ya que no son muy propensos al cambio, a lo diferente. Por otro lado, la inestabilidad del tiempo. Podemos pasar meses sin ver la luz del sol y eso, en ocasiones, nos afecta hasta el estado de ánimo.

Si las cosas estuvieran mejor ¿te plantearías volver a Venezuela?
No lo sé. He llegado a un punto en el que hasta no sé qué responder cuando me preguntan «¿Cuándo vuelves a visitarnos?». Eso resulta muy doloroso.

¿Consideras positiva tu experiencia actual?
Muy positiva. No me arrepiento de nada.

¿Vives con cierta frustración la actual situación venezolana? ¿Sientes impotencia y ganas de hacer algo por Venezuela desde tu actual residencia?
Si estuviera en mis manos, sacaría a los míos de allá. No sólo siento frustración, siento rabia y mucha vergüenza ajena. Me he topado con españoles que vivieron en Venezuela hace muchísimos años y que no han vuelto a pisarla. He encontrado en ellos un amor, un cariño y un aprecio aún mayores, me atrevo a decir, que muchos de los que nacieron allá y viven allá. Cuando leo las noticias, no puedo sentir otra cosa que decepción e impotencia.  

¿Hubieses pensado verte en esta situación hace algunos años?
Honestamente, no. Cuando estudiaba, me entusiasmaba la política, luchaba por mis convicciones, no dejaba de participar en manifestaciones ni en procesos electorales (inclusive aquí, no he dejado de ejercer mi derecho y deber de votar), estaba segura de que los jóvenes haríamos prevalecer los valores democráticos, que juntos podríamos vencer. Pero la realidad me avasalló y llegó un momento en el que me dije «es hora de pensar en mi futuro fuera de Venezuela».

Por último, un mensaje dirigido a quienes están pensando en la posibilidad de emigrar:
Hace poco, se marchó un gran amigo a otras latitudes. Alguien le escribió en las redes sociales «Don't look back» («No mires atrás»). De modo que ese es mi mensaje: No mires atrás. Si tu deseo es emprender un camino fuera del país que te vio nacer para lograr tu estabilidad, para mejorar tu calidad de vida, que nadie te detenga. Emigrar implica sacrificarse. Pero ese sacrificio, con mucha dedicación, paciencia y trabajo, obtendrá su recompensa. Mi deseo es que algún día, todos aquellos que nos hemos ido y aquellos que aún permanecen en Venezuela, podamos reconstruir las ruinas que quedaron de nuestro país y podamos verlo renacer, juntos nuevamente.-

martes, 5 de agosto de 2014

El exilio desde adentro - Kevin Jaimes

Le damos la bienvenida a "El exilio desde adentro" a Kevin Jaimes, joven venezolano que comparte con nosotros su punto de vista acerca de la emigración.
 
«Cuando de cumplir sueños se trata, no hay nada que pueda detenerlos. Espero que algún día Venezuela pueda ser el mejor país del mundo y que, estando donde estén, digan que regresarán a sus orígenes y puedan respirar aires de libertad…»
 
 
Nombre: Kevin Jaimes
Edad: 24 años
Profesión: Contador Público
Nivel de estudios: Universitario
Lugar de nacimiento: Caracas
País de residencia: Venezuela
 
¿Qué opinas acerca del fenómeno migratorio en Venezuela?
Creo que, más que un fenómeno, es una realidad fuerte, latente y palpable por la que está pasando Venezuela.  En estos últimos meses, es increíble la cantidad de personas conocidas que han "huido" del país en busca de una mejor calidad de vida (independencia, estabilidad económica, seguridad social, seguridad jurídica, entre otras tantas). Sinceramente, es una realidad preocupante, que en lo personal me genera mucha inquietud ya que lo percibo como una señal, muy tentadora por cierto, que me dice «¿Qué estás esperando?».

¿Consideras que es beneficioso o perjudicial para el país?
Con esta pregunta intentaré ser pragmático. Evidentemente, es bastante perjudicial la fuga de cerebros y personas preparadas que emigran de nuestro país en búsqueda de alternativas y de un futuro mejor. Sin embargo, confío en que, para estas personas, esto sólo sea un proceso de aprendizaje temporal que los ayude, algún día, a retornar a Venezuela (cuando todo mejore, supongo, y siendo muy optimista en este sentido) y de alguna forma tomar todo lo aprendido de otras culturas, costumbres  y tradiciones para aplicarlas al país y lograr de una vez por todas el crecimiento y la prosperidad que muchos Venezolanos llevan durante años luchando y esperando.

 
Durante los últimos 15 años, ¿has tenido que despedir a familiares y/o amigos que se han marchado de Venezuela?
¡Muchos! Y más que irlos a despedir, es enterarse o que sea tema de conversación común en una reunión social. Recuerdo escuchar, por ejemplo, que la prima de una amiga se fue o una pariente lejana de algún compañero se fue para otro país.

Ahora es duro decir: mi hermana se fue del país o mi hermano se está preparando para hacer vida en otro lugar. Nunca imaginé que esto podría pasar en mi núcleo familiar y con mis compañeros más cercanos.

¿Mantienes el contacto con ellos? ¿Qué opinas acerca de su decisión de emigrar?
Eventualmente, así como ver fotos y videos en las redes sociales. Sigue siendo una realidad dura. Me alivia saber que estando en otros lados, estén tan contentos, tranquilos y seguros, pero sin duda me da un poco de frustración saber que no puedo gozar de tantos beneficios en mi propio país.
Sobre su decisión de emigrar, sinceramente admiro el valor que tienen de dejar todo y partir hacia otro norte y me alegra mucho saber que consiguieron una solución para seguir adelante, a pesar de los apegos y de la nostalgia del calor Venezolano.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir en Venezuela cuando una parte importante de la juventud desea irse del país?
Como lo he comentado anteriormente, siento que esto es una señal o una alarma que me dice que tengo que hacer algo al respecto. Aún creo en mi país y siento que algún día puede mejorar y salir de esta incertidumbre en la que vivimos, sin embargo, en este momento decidí darle un plazo a esta situación, ya que no es posible que sigamos siendo la mujer que el esposo la golpea pero ella sigue creyendo que él la ama, metafóricamente hablando. Decidí darle a Venezuela hasta el 2014, no más de allí.

¿Te plantearías irte de Venezuela?
Las circunstancias me obligan y a pesar de ser lo más positivo posible, lamentablemente la realidad es cada vez más fuerte y la vida en Venezuela es insostenible. Este año lo he pensado constantemente cada vez que me levanto y cada vez que me voy a dormir. Pienso en opciones, pienso en personas, pienso en oportunidades; creo que inevitablemente ese será el capítulo final.

¿Crees que la idea de emigrar y elaborar un plan migratorio resulta fácil encontrándote en Venezuela? 
Para nada, considero que tengo un espíritu aventurero y de probar nuevos espacios que me permitan poner a prueba mis capacidades y mis formas de ver la vida. Sin duda recibo con entusiasmo el hecho de plantearme la idea de emigrar y de elaborar un plan de acción para ello. Lo difícil de todo esto es el apego a todo lo que amas y a todo lo que tienes en tu país (familia, amigos, costumbres, responsabilidades, tradiciones).
Quizás sea más sencillo estando en un viaje en otro país, ya que estaría viendo a Venezuela desde otra perspectiva. Sucede mucho que cuando uno está en una situación de conflicto o está tan inmerso en algo como nuestra situación-país, resulta más difícil tomar una decisión o ver las cosas con mayor claridad. Sería bueno pasar a ser espectador y ver en qué realmente falla Venezuela.

Si Dios quiere, tendré esa oportunidad dentro de poco viajando a otro país y así generar cierto contraste y poder entender qué tanto le hace falta a Venezuela.
Sólo he tenido la oportunidad de salir del país una sola vez (Colombia) y me parece increíble que los Colombianos estén tan avanzados en todos los ámbitos a pesar de su tema de guerrilla y de sus situaciones políticas anteriores. Esto es algo que me generó mucha inquietud, sabiendo que Colombia también es un país considerado como del Tercer Mundo y que se encuentra justo al lado de Venezuela. Si Colombia me mostró esa imagen de país y quedé impresionado, no quisiera imaginar un país desarrollado como España.

¿Vives con cierta frustración la actual situación venezolana? ¿Sientes impotencia y ganas de hacer algo por el país?
Totalmente, me sucede por etapas: al leer noticias, al ir a elecciones, al ver tanta intolerancia entre venezolanos, al saber que no tenemos ningún tipo de garantía en ningún ámbito. Ganas me sobran para sacar el país adelante y de hecho, siendo miembro activo del Movimiento Scout, siento que estoy dando un granito de arena formando jóvenes y logrando de alguna manera que ellos sean unos ciudadanos de bien. Esto logra calmar un poco mi impotencia y mi desmotivación por la situación, pero incluso la realidad es tan fuerte que cada vez se hace más difícil servir a los demás.

¿Hubieses pensado verte en esta situación hace algunos años?
Sinceramente sí y estoy seguro porque mi familia siempre ha estado sumamente clara de la situación Venezolana. Mis papás y mis hermanos siempre han sido conscientes, desde 1999 luego de anunciar al sucesor de Rafael Caldera (II), de que el país iría en decadencia porque la historia lo ha demostrado siempre: Militar no puede estar en el gobierno. ¿El resultado? 15 años de desidia y de retroceso. 15 años de odio y fanatismo. 15 años cuyo plan de gobierno fue utilizar el dolor, la miseria, y las carencia de millones de personas como bandera para lograr atornillarse en el poder. Esto, siendo tan joven, sabía que iba a pasar, y año tras año la situación me sigue dando la razón.

Por último, un mensaje dirigido a los venezolanos que han emigrado:
No hay decisiones buenas y malas, sencillamente son decisiones. Cada una de aquellas personas que han ido a buscar otro norte tienen todo el derecho y la responsabilidad de tomar esta dura decisión para seguir adelante. Cuando de cumplir sueños se trata, no hay nada que pueda detenerlos.
Espero que algún día Venezuela pueda ser el mejor país del mundo y que, estando donde estén, digan que regresarán a sus orígenes y puedan respirar aires de libertad… Venezuela, muy contenta, llorará y los recibirá con los brazos abiertos, como un hijo que se perdió y volvió a encontrar nuevamente su hogar. Pero no sólo que se perdió, sino que aprendió y entendió que no sólo hay que darle tiempo al país, sino también darse la oportunidad de vivir.-

martes, 8 de julio de 2014

El exilio desde adentro - Carolina

Desde "El exilio desde adentro", damos la bienvenida a Carolina, venezolana que nos ofrece su punto de vista de la emigración venezolana.
 
«...(Los emigrantes venezolanos) Son valientes porque hay que reconocer que en ningún lugar del mundo se consigue la calidad humana de la mayoría de los venezolanos, ni el clima, ni sus costumbres».
 
Nombre: Carolina
Edad: 34
Profesión: Contador
Nivel de estudios: Universitaria
Lugar de nacimiento: España
País de residencia: Venezuela
 
¿Qué opinas acerca del fenómeno migratorio en Venezuela? 
Es una realidad que se ha afianzado en los últimos tiempos en el país, de ser un país receptor de emigrantes se ha convertido en uno que ve partir talento hacia otras latitudes.

¿Consideras que es beneficioso o perjudicial para el país?
Perjudicial, definitivamente, porque muchas de las personas que se marchan o plantean marcharse son profesionales o personas jóvenes con experiencia. Además, si quienes se van logran establecerse afuera, significa una nueva generación de orígenes venezolanos que vivirá en otras latitudes.

Durante los últimos 15 años, ¿has tenido que despedir a familiares y/o amigos que se han marchado de Venezuela?
Si, cada vez mas. De cuando me gradué en la universidad, son pocos los compañeros que quedan laborando en el país. De mis amigos igual, cada vez quedan menos y de familia, claro que han pensado emigrar.

¿Mantienes el contacto con ellos? ¿Qué opinas acerca de su decisión de emigrar?
Sí, mantengo el contacto gracias a las redes sociales. Desafortunadamente, estoy de acuerdo con que se hayan marchado, Venezuela ya no es el mismo país de oportunidades que otrora.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir en Venezuela cuando una parte importante de la juventud desea irse del país?
Negativa y desalentadora. Además de ejercer como contadora he tenido la dicha de trabajar como docente universitaria y al momento de hablar de las oportunidades de carrera, es triste tener que plantear a los alumnos la posibilidad de marcharse; además que ellos mismos son los que plantean la idea de irse al expresar “no me veo desarrollando mi carrera aquí” o “éste ya no es país para tener a mis hijos” o “bueno, me gradúo y luego si trabajo, quizás el sueldo no me alcance para adquirir determinados bienes”.
 
¿Te plantearías irte de Venezuela?
Sí, lamentablemente sí. Llevo toda mi vida en Venezuela, por lo cual, mis costumbres, mis amigos, mi educación las he adquirido aquí. El hecho de nacer en otro país no hace que no ame a Venezuela, con todo y sus contradicciones. No hay mejor hogar que el propio.

¿Crees que la idea de emigrar y elaborar un plan migratorio resulta fácil encontrándote en Venezuela? 
No, no es sencillo, por encima no es sólo tomar la difícil decisión de marcharse, desde adquirir los pasajes aéreos, sacar la documentación necesaria, adquirir divisas extranjeras, hay mil trabas que deben solventarse al momento de plantarle cara a la idea de la emigración.

¿Vives con cierta frustración la actual situación venezolana? ¿Sientes impotencia y ganas de hacer algo por el país?
Sí, claro que siento frustración, aunada con impotencia. En estos precisos momentos creo que se puede hacer más desde la distancia que desde aquí, aunque parezca sea difícil de entender. Creo que sobran las palabras si estoy contestando unas preguntas simples y no quiero dar mi apellido; esto ya representa una libertad comprometida y cuando la libertad se compromete, el problema va más allá de la frustración.

¿Hubieses pensado verte en esta situación hace algunos años?
No, honestamente hace unos años no me habría planteado la idea de emigrar. Para marcharse hay que tener un poco de sangre fría y pensar en futuro, porque de lo contrario, nadie emigraría.

Por último, un mensaje dirigido a los venezolanos que han emigrado:
Son valientes porque hay que reconocer que en ningún lugar del mundo se consigue la calidad humana de la mayoría de los venezolanos, ni el clima, ni sus costumbres.
Los emigrantes de hoy en día se merecen respeto porque no es sencillo comenzar de cero con “cero” afuera. Los que logran irse con papeles al país de destino quizás lo tienen más sencillo pero no por ello no sufren el desarraigo y choque cultural (así vayan al país vecino); pero los que se aventuran a marcharse o emigrar sin papeles por desesperación o sentirse sin salida, sinceramente los admiro, no es sencillo aguantar el día a día lejos de la familia, con un clima contrario a la costumbre, sintiéndose quizás como extraños y ajenos y por encima con el temor a que en cualquier momento los manden de regreso.
Por encima. el emigrante actual tiene el problema de no ser en algunas oportunidades entendido o apoyado por determinados entornos aquí en Venezuela, así que son eso, valientes que andan por el mundo, por ello, los apoyo, respeto y admiro.-

martes, 17 de junio de 2014

[Testimonios] Venezolanos en el exterior - Kimberly Lorenzo

En esta entrega, le damos la bienvenida a Kimberly Lorenzo, Comunicadora Social residente en Barcelona, España, quien nos da a conocer su experiencia en como emigrante.
 
«Emigrar es una salida, pero no una salida fácil; no es la solución a tus problemas, es cambiar los problemas que tienes en Venezuela por otros con los que sí estés dispuesto a lidiar...»
 

Montjüic

 
Nombre: Kimberly Lorenzo
Edad: 28
Profesión: Comunicadora Social
Nivel de estudios: Universitario / Máster en Comunicación
Lugar de nacimiento: Caracas
País de residencia: España
 
¿Cómo nace la idea de emigrar?
Fundamentalmente lo que me impulsó a emigrar fue la inseguridad en Venezuela, sumado a la crisis que se manifiesta en todos los escenarios y estados de la vida diaria de sus ciudadanos. Pensé que si no me iba en ese momento y me arriesgaba (salí de Venezuela a los 25 años), después posiblemente sería muy tarde para probar suerte fuera del país ya que quizás tendría otras responsabilidades y cargas económicas que me lo impedirían o lo harían más difícil.

¿Trabajabas en el momento de tomar la decisión de marcharte?
Sí, trabajaba en el departamento de Marketing y Comunicación de KPMG en Venezuela.

¿Te costaba encontrar trabajo en tu área? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No, no me costaba encontrar trabajo en mi área profesional, pero la remuneración económica era muy baja.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera de Venezuela?
Bastante bien, no puedo quejarme. He tenido la fortuna de encontrar trabajo en mi área profesional (trabajo en gestión de publicidad online) tan sólo dos semanas después de haber llegado a Barcelona y casi tres años después, aún trabajo en la misma empresa. He tenido la oportunidad de crecer en la empresa y aprender muchísimo.

¿Consideras que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en tu actual lugar de residencia?
Sí, totalmente. En Venezuela estaría aún viviendo con mis padres porque mi sueldo no me permitiría independizarme económicamente, cosa que sí logré hacer aquí. Sin embargo, creo que en Venezuela hay más beneficios laborales desde el punto de vista de ciertos bonos y remuneraciones extras que las empresas están obligadas a pagar a sus empleados, se protege más al trabajador, es más difícil despedirlo, cuesta más; pero los sueldos acá son más acordes con el costo de la vida.

¿Echas de menos Venezuela? Si es así, ¿qué es lo que más añoras?
Por supuesto: Echo de menos a mi familia, mis amigos de la infancia, lamento no poder ver crecer a mis sobrinos, extraño el clima, la comida, el calor humano y los recuerdos que tengo del país que conocí de niña; pero no echo de menos lo que es Venezuela actualmente, mucho de lo que extraño de mi país ya no existe o se ha diluido.

¿Qué es lo que más te gusta de tu actual lugar de residencia?
Barcelona es una ciudad vibrante, cosmopolita, hermosa, hay de todo para hacer, conoces gente maravillosa (de todas las culturas, colores y formas de pensar) y lo mejor de todo, es que me siento segura.

¿Y lo que menos te gusta?
La aversión que existe entre comunidades autónomas. Y que mis seres queridos no viven acá.

Si las cosas estuvieran mejor ¿te plantearías volver a Venezuela?
Tendrían que mejorar demasiado para volver. De ser así, desde luego que me regresaría.

¿Consideras positiva tu experiencia actual?
Totalmente, estoy muy satisfecha con mi decisión y los frutos que he obtenido.

¿Vives con cierta frustración la actual situación venezolana? ¿Sientes impotencia y ganas de hacer algo por Venezuela desde tu actual residencia?
Sí, por supuesto. Ya sentía impotencia por la situación cuando vivía allá, por muchos años me involucré en trabajo social con las comunidades, en actividades políticas… y sin ver resultados.

¿Hubieses pensado verte en esta situación hace algunos años?
Hace 10 años no, siempre pensé que quizás iría afuera a estudiar, pero nunca que me iría a vivir fuera del país. Tenía fe en que con trabajo y dedicación, podríamos sacar adelante a Venezuela. La idea de emigrar me surgió hace unos 6 años, y hace 3 que me fui.

Por último, un mensaje dirigido a quienes están pensando en la posibilidad de emigrar
Les diría que emigrar es duro, y que no es para todo el mundo. Emigrar es una salida, pero no una salida fácil; no es la solución a tus problemas, es cambiar los problemas que tienes en Venezuela por otros con los que sí estés dispuesto a lidiar. Creo que emigrar no es la opción correcta ni la incorrecta, que será la mejor decisión o no en función de la personalidad, los valores y los objetivos personales de cada quien. Sin embargo, soy de las que piensa que hay momentos en la vida en los que hay que arriesgarse, probar cosas nuevas, dejar el status quo de la zona de confort que representa lo conocido. Siempre puedes volver a tu tierra si no te va bien, pero jamás sabrás qué habría pasado si te hubieses arriesgado, si no lo intentas. En mi experiencia personal, emigrar ha sido lo más difícil que he hecho, pero ha sido la aventura más emocionante y enriquecedora de toda mi vida, no me arrepiento de nada.-

martes, 3 de junio de 2014

[Testimonios] Venezolanos en el exterior - Arantxa Sarrá

En No hay fronteras, continuamos con los testimonios de venezolanos radicados en el exterior. Hoy es el turno de Arantxa Sarrá, abogada venezolana residente en Barcelona, España.
 
 
«...Extraño mucho el calor humano, la facilidad de contacto con las personas, las relaciones diarias en la calle y el apoyo del venezolano, que no se puede comparar con ninguna otra nacionalidad».
 
 

La Creu Alta, Parque Cataluña - Sabadell.
 
 
 
Nombre:  Arantxa Sarrá
Edad: 32
Profesión:  Asistente administrativo
Nivel de estudios: Postgrado 
Lugar de nacimiento: Caracas, Venezuela
País de residencia: España
 
¿Cómo nace la idea de emigrar?
Ya había hecho viajes familiares en navidades por tener familia en España, pero después de terminar la carrera me planteé hacer un viaje en otros términos (de estudios) y aprovechar el tiempo para analizar el estilo y calidad de vida en este país. Después de haber estado un año, al regresar a Caracas, me robaron a 10 metros de la entrada del edificio en el que vivía y con esto terminé de confirmar mi decisión de emigrar. La inseguridad fue la razón principal de esta decisión.
 
¿Trabajabas en el momento de tomar la decisión de marcharte?
Sí, estaba en una buena posición laboral.
 
¿Te costaba encontrar trabajo en tu área? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No tuve muchos inconvenientes para conseguir trabajar como abogado. Tuve la oportunidad de trabajar en una compañía multinacional cuando regresé para vender todo, apartamento incluido. Pero las condiciones económicas no eran favorables si tenía en mente comprar un apartamento o invertir en el apartamento en el cual vivía y mucho menos si tenía en mente vivir en pareja, ya que la inflación no colaboraba con la situación en el 2009-2010.
 
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera de Venezuela?
Ha sido difícil en términos de buscar trabajo, ya que la situación económica tal y como se conoce de España no es la mejor, pero he tenido la oportunidad de trabajar como asistente contable y legal en una empresa inglesa en Barcelona y con proyectos en mente. Del resto, la experiencia fue y sigue siendo excelente, hay un buen ambiente social, he conocido a muchas personas que han sido de apoyo y no me arrepiento de la decisión tomada. 
 
¿Consideras que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en tu actual lugar de residencia?
De cierta manera pienso que sí, aquí hay una mejor separación de las profesiones, son más valoradas, tanto si se trabaja en un restaurante de comida rápida como en una empresa corporativa, hay mucha presión para hacer bien los trabajos. Hay de todo, como en todas partes, pero en líneas generales, al hacer una comparación actual, las condiciones son mejores.
 
¿Echas de menos Venezuela? Si es así, ¿qué es lo que más añoras?
A veces sí, la extraño, extraño mucho el calor humano, la facilidad de contacto con las personas, las relaciones diarias en la calle y el apoyo del venezolano, que no se puede comparar con ninguna otra nacionalidad, esa chispa y calor venezolanos.
 
¿Qué es lo que más te gusta de tu actual lugar de residencia?
La seguridad que hay, que está toda mi familia en una sola ciudad y que después de estar aquí ya después de casi 3 años, me siento a gusto con la forma de vida. Además, que no me falta ninguna necesidad básica.
 
¿Y lo que menos te gusta?
Falta el verde de las calles de Caracas y su clima, ya que, cuando es verano aquí, el calor es muy seco y se hace insoportable.
 
Si las cosas estuvieran mejor ¿te plantearías volver a Venezuela?
Me gustaría poder volver, pero al ver el escenario actual, dudo mucho que a corto o mediano plazo pueda mejorar al nivel de regresar. Tengo intenciones de tener hijos y me gustaría enseñarles el hermoso país que es Venezuela, pero no veo que mejore para volver y continuar mi vida en ella. Sin embargo, no descarto poder volver de visita.
 
¿Consideras positiva tu experiencia actual?
Sí, no me arrepiento de ello. Estoy con mi familia y tengo una mejor calidad de vida.
 
¿Vives con cierta frustración la actual situación venezolana? ¿Sientes impotencia y ganas de hacer algo por Venezuela desde tu actual residencia?
Es muy difícil ver como está la situación en Venezuela y no poder hacer nada, de igual manera estando allá quizá uno tiene la sensación de poder hacer algo en unión con más amigos, compañeros y ciudadanos, pero la espera sigue siendo igual y la impotencia está ahí siempre. Como también está la voluntad de querer hacer algo, si hubiera alguna posibilidad de brindar ayuda, lo haría sin dudarlo.
 
¿Hubieses pensado verte en esta situación hace algunos años?
De cierta manera quería viajar, pero no para quedarme indefinidamente en otro país, como ahora. No lo había pensado.
 
Por último, un mensaje dirigido a quienes están pensando en la posibilidad de emigrar:
Emigrar es muy difícil, es algo que se sabe, pero hasta que no se hace, no se viven tantos sentimientos de impotencia, frustración, tristeza al dejar a tu gente atrás y comenzar de cero. No es fácil. Actualmente no es que motive a la gente a irse, pero el futuro en Venezuela está borroso y es incierto lo que pueda ocurrir.
Si hay personas que pueden irse, que tengan otra nacionalidad, algunos recursos y apoyos familiares afuera, es bueno tenerlo como opción y probar otras posibilidades, creo que es algo que debe hacerse.
De esta manera se ve todo desde otra perspectiva y se analizan mejor los escenarios de cara al futuro.- 

viernes, 17 de agosto de 2012

Canje de licencias de conducir


Los permisos de conducir provenientes de Venezuela pueden ser canjeados en España, gracias a Convenio existente entre ambos países. En tal sentido, si eres venezolano y deseas efectuar el canje de tu permiso de conducir en España, deberás cumplir con los siguientes requisitos:
  • Tramitar el canje ante la Jefatura de Tráfico de la provincia del domicilio del titular del permiso de conducción, por medio de cita previa que podrás solicitar a través del número de teléfono 060, o bien por internet en el siguiente enlace: Haz click aquí. Al efectuar el trámite el día de la cita correspondiente, deberás acompañar la documentación que a continuación se detalla: 
    • Impreso de solicitud (Haz click para abrir impreso de solicitud)
    • Documento Nacional de Identidad o pasaporte vigentes, en original y fotocopia.
    • Informe de aptitud psicofísica emitido por un centro de reconocimiento de conductores.
    • Permiso de conducir que se va a canjear, vigente, en original y fotocopia.
    • Fotografía actualizada, de fondo blanco, de 32 x 26 mm.
    • Abono de la tasa correspondiente (Ver importe).
Es importante destacar que la Jefatura de Tráfico solicita información acerca de la veracidad del carné de conducir ante el Instituto de Transporte y Tránsito Terrestre de Venezuela, de modo que se sugiere hacer seguimiento en Venezuela para poder darle celeridad a dicha solicitud de información ya que, en ocasiones, suele paralizar el trámite de solicitud de canje.

Para información adicional, puedes visitar la página de Dirección General de Tráfico de España.

Para canje de permisos entre España y otros países distintos a Venezuela, haz click aquí.